Recuperación de lesiones

 

Existen múltiples formas y tipos de lesión, desde golpes, desgarros hasta rupturas de hueso. Dependiendo de la gravedad de la lesión y de la forma que se ha producido ésta, el periodo de recuperación será más corto o más largo. Las lesiones pueden ocurrir repentinamente o desarrollarse con el tiempo y no sólo pueden afectarte físicamente, sino también afectan psicológicamente y es que puede cortar de raíz tu progreso, te hacen decaer y sentirte mal por no poder continuar o ver como los resultados se están perdiendo.

A continuación, te daremos unos consejos para llevar de la mejor manera posible la recuperación y evitar volver a lesionarte.

Reconocer el origen de la lesión

Existen básicamente dos tipos de origen de lesión, están los accidentales o las producidas por realizar mal un ejercicio. Por lo tanto, si te has lesionado por realizar una mala técnica o abusar del peso, lo que es bastante usual, aprende de ello y evita que vuelva a ocurrir realizándolo correctamente y calentando la articulación involucrada. Debemos conocer cómo se hace bien un ejercicio, siempre recomendamos calentar con el mismo movimiento con el que vas a iniciar la rutina, con un mínimo peso e irle subiendo hasta llegar a la primera serie efectiva, así minimizamos el riesgo de lesión, si ya estamos lesionados, debemos saber cuál es el origen de la lesión y evitar ese movimiento o cualquier otro que genere dolor, porque si seguimos lastimandonos sin saber el origen, podemos llegar a lesionarnos de gravedad.

Nutrición durante la recuperación

Si nos hemos lesionado, tenemos que adecuar nuestra dieta a el proceso de recuperación y es que no es lo mismo comer para obtener energía para gastarla, que comer para mantenernos y no ganar grasa corporal, y seguramente perderemos masa muscular, en éste punto recomendamos consumir BCAAs y glutamina, aparte del batido de proteína, también si es necesario puedes aplicarte hielo, usar vendas o compresión del área y medicinas.

Controla más tu entrenamiento

Si has estado lesionado, es primordial de que además de conocer cuál ha sido el origen de la lesión, saber que la parte que se ha recuperado necesita un tiempo para volver a coger el ritmo que llevabas, si tu lesión fue grave debes evitar entrenar la zona y cuando el dolor haya disminuido lo suficiente, puedes comenzar a hacer estiramientos ligeros, debes tener especial atención, ya que deberás cuidar y proteger la zona que ha estado lesionada para no tener una recaída.

El proceso de rehabilitación

A veces es necesario realizar un periodo de rehabilitación, para poder recuperarnos de una mejor manera, si es necesario tendremos que necesitar ayuda de un especialista o médico.

Realiza todo con más tranquilidad

Una vez que te has recuperado haz los entrenamientos con más tranquilidad, no intentes obtener con menos tiempo lo que ya habías conseguido en un periodo más largo.

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